Sobre el comercio ilícito

Cuando los consumidores encienden cigarrillos contrabandeados o falsificados, con la idea de ahorrar dinero, pueden estar, inconscientemente, fomentando el crimen organizado internacional y el terrorismo. Este es, justamente, un serio problema asociado con el comercio ilícito del Tabaco – un comercio que se ha convertido en un problema global y que va en aumento.

Apoyamos plenamente a las autoridades reguladoras, a los gobiernos y las organizaciones internacionales, como la Organización Mundial de Aduanas, la Organización Mundial del Comercio, la Organización Mundial de la Salud y la Unión Europea, en la búsqueda de la eliminación del comercio ilícito de tabaco.  Nos gustaría ver a todos nuestros mercados libres de este grave problema.

El mercado negro es impulsado por impuestos sobre el tabaco cada vez más altos, particularmente cuando los impuestos y, por ende, los precios finales de los productos en países vecinos son mucho más bajos.  Penas criminales débiles, pobres controles fronterizos, bajos índices de arrestos y graves casos de corrupción en algunas partes del mundo, acrecientan el problema. 

Creemos que es de vital importancia que los gobiernos establezcan regímenes fiscales más flexibles y políticas económicas, que no propicien condiciones para motivar al  comercio ilícito, con fuertes controles en las fronteras y formas legales efectivas para combatirlo.

Falsificación de productos de tabaco

Las falsificaciones son difíciles de identificar del producto verdadero. Otro problema son los cigarros con imagen similar, cuando los criminales imitan un diseño original, solo haciéndole algunos cambios. Por ejemplo, nuestra marca State Express 555 puede ser copiada pero los números cambiados a 999. Los consumidores podrían pensar simplemente que es una nueva variante de la marca.

Falsificaciones con una pobre fabricación y un mal sabor, también pueden ser más riesgosas para la salud que el producto genuino. Es poco probable que cumplan con los rigurosos estándares regulatorios a los que nosotros sí nos adherimos, que miden los niveles de alquitrán, nicotina y dióxido de carbono; y además, pueden contener ingredientes no aprobados.

La gran mayoría de las falsificaciones provienen de operadores ilegales en China, después están Paraguay, el Medio Oriente y, en menor medida, Europa del Este.

En incursiones de las autoridades se han encontrado operaciones pequeñas, fácilmente removibles y difíciles de rastrear al encontrarse en áreas remotas. Las fábricas improvisadas, en donde los cigarrillos son usualmente empacados a mano, frecuentemente se encuentran bajo tierra y pueden desaparecer en cuestión de horas.

Crimen y Recompensa

El comercio ilícito no es solo resultado del trabajo de pequeños operadores.  El crimen organizado está aumentando drásticamente. La ganancia puede ser bastante alta. Por ejemplo, un simple contenedor de 40 pies de largo (que puede albergar hasta 8.5 millones de cigarrillos), contrabandeado dentro del Reino Unido y vendido a la mitad del precio de ventas recomendado, podría significar una ganancia de hasta 1.5 millones de dólares para los criminales.

La Interpol, la organización internacional de policía, dice que las redes que trafican drogas, armas y personas, también están detrás del comercio ilícito de cigarrillos y alcohol.  El Departamento de Justicia de los Estados Unidos, dice que algunas de estas agrupaciones incluso están relacionadas a organizaciones terroristas.

La magnitud del problema

Se calcula que entre 330 y 660 billones de cigarrillos al año son contrabandeados, falsificados, han evadido impuestos o han sido parte de alguna otra forma de comercio ilícito. Esto representa entre el 6 y el 12 por ciento del consumo mundial.

La naturaleza oscura de este comercio, hace que la magnitud real de éste sea difícil de estimar, pero el Grupo British American Tobacco ha desarrollado diversos métodos de investigación, para ayudar a sus compañías y a los gobiernos a entenderlo mejor. Estos esfuerzos incluyen estudios de mercado, investigación del consumidor y análisis de paquetes recogidos de los consumidores, para estimar la diferencia entre los impuestos de envío debidamente cancelados y el consumo actual.

Un problema global

La investigación reciente indica un problema global de unos 330 mil millones de cigarrillos ilegales al año. Esto representa alrededor del 6 por ciento del consumo mundial, pero en un número creciente de países, la proporción es mucho mayor – más de 35 por ciento en Malasia, más de 25 por ciento en Brasil y África del Sur y más de 20 por ciento en Canadá por ejemplo.

Sin bien, estos números pueden subestimar la verdadera magnitud de este problema. Otras entidades preocupadas por el comercio ilícito, como la Alianza para el Convenio Marco, aumentan las cifras globales al doble, estimación que de hecho, podría ser correcta.

Incluso en las figuras más bajas, el comercio ilícito abre grandes hoyos en los presupuestos de los gobiernos. Las pérdidas provenientes de impuestos no pagados sobre el tabaco van de los 20 a los 40 mil millones de dólares a nivel mundial, dinero que muchos gobiernos no pueden darse el lujo de perder. Las pérdidas serán aún mayores, si los contrabandistas no declaran sus ganancias reales.

Los vendedores legítimos, a menudo empresas pequeñas o familiares, también son afectados cuando los contrabandistas se roban su mercancía. Mientras que las leyes que prohíben la venta de cigarrillos a menores de edad, son socavadas por las ventas ilícitas, que se realizan alejadas de los ojos de las autoridades.

Algunos gobiernos no están conscientes de cuán grave es el problema y no reconocen su relación con los bajos niveles de recaudación fiscal.

La compañías tabacaleras legítimas también están perdiendo ingresos por los criminales, de US$ 5 a $10 mil millones de dólares al año. En la cima de los ingresos perdidos, la inversión en las marcas, el empleo y las redes de distribución también son socavados.

La investigación sobre el comercio ilícito


En marzo de 2011, Deloitte publicó un informe sobre el “Comercio Ilícito de tabaco en Australia”. El informe, que fue solicitado en conjunto por la industria tabacalera en Australia, estima que en 2010 el comercio ilícito le costó al gobierno alrededor de $1,1 mil millones en pérdidas de ingreso sobre el impuesto al consumo. Desde 2007, el mercado negro del tabaco había crecido de 6.4 por ciento al 15.9 por ciento del tabaco vendido en el país. El mayor incremento anual en ese período se produjo en 2012, el mismo año que hubo un incremento del impuesto selectivo del 25 por ciento.
Esperamos que la investigación de nuestras empresas ayude a demostrar a los gobiernos de los beneficios de la lucha contra el comercio ilícito y contar con políticas fiscales equilibradas que pueden alcanzar ingresos fiscales del tabaco confiables sin dejar a los traficantes una puerta abierta.
Las compañías legales de tabaco  también están perdiendo ingresos por los criminales.- de $5-10 mil millones al año. Sobre todo en la pérdida de ingresos, la inversión en las marcas, ofertas de trabajo y redes de distribución.
La batalla contra el contrabando se pone de relieve en una investigación para el domingo en el periódico “The Daily Telegraph” del Reino Unido en agosto de 2009. En éste se informa de un pequeño pueblo en la frontera entre Polonia y Ucrania que es un centro de crecimiento rápido para los cigarrillos ilegales, viviendo del dinero de los contribuyentes, la industria y el gobierno.


Última actualización: 12/06/2012 01:31:47 GMT